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Cómo Costeamos el Viaje

No somos ricos ni nos ganamos la lotería. Sí, llevamos más de un año viajando, pero ¿Qué tal si te dijéramos que es más barato y posible de lo que piensas? o incluso ¿Qué tal si te dijéramos que puede ser hasta más barato que quedarte en tu casa? No hablamos absolutizando, claro está. Sabemos que hay quienes no se pueden permitir gastar más allá que aquello que les permite sobrevivir. De todas formas en este viaje hemos conocido ya varios casos de personas que por el camino van haciendo el dinero que necesitan para seguir viajando. Si ellos lo hacen, cualquiera puede hacerlo.

Básicamente nuestras preocupaciones económicas las componen unas pocas variables, sin embargo haciendo una vida “normal” sin que nos demos cuenta a veces se paga hasta por cosas que realmente no necesitamos. Como seres biológicos solo necesitamos agua, comida y oxígeno para  sobrevivir. Como seres sociales ya entonces empieza a hacerse infinita la lista si no le ponemos freno; y hasta puede que mientras más larga sea esa lista más infelices seamos.

Para viajar de la forma en que lo estamos haciendo, nuestras necesidades diarias se reducen increiblemente, y gastar dinero en agua, comida (el oxígeno por suerte aún es gratis), lo necesario para transportarnos (gasolina, mantenimiento e imprevistos) más algunos lugares de pago para pernoctar y algunas entradas a sitios de interés casi que es todo. Nada de bares por las tardes, ni adornos para la casa, ni ropa, ni zapatos elegantes y caros por gusto… Nada de participar en la carrera de tener esos electrónicos de última generación, que se pongan viejos luego de un período muy corto y casi sin darle uso, y ni hablar de cambiar los muebles si no es estrictamente necesario, y ni ir al cine si la mejor película posible es esta vida que estamos viviendo en primera persona. Mucho menos pensar en clubes y lugares de lujo donde pagas por lámparas bañadas en oro, cuadros de pintores famosos o cortinas de seda que nunca serán tuyos. Viajar así te hace ser más práctico, te obliga a definir prioridades y te permite sacarle provecho, tanto a los momentos de placer, como a esos que nos estresan, pero que nos enseñan más de lo que esperamos.

Ante todo evaluamos bien cada gasto antes de incurrir en él porque puede que por un capricho temporal nos estemos limitando a conocer o hacer eso que siempre quisimos. Coleccionamos experiencias, no cosas, por lo que esas compras impulsivas de souvenirs y otros “trofeos del viajero” no existen en nuestro día a día.

Aunque probar la comida típica de las regiones que visitamos es parte del viaje y nos permite conocer y disfrutar de sus culturas más de cerca, la mayoría de las veces cocinamos, y esto por un par de razones principales: Claro que nos permite economizar, pero también porque nuestro paladar nos demanda aquello a lo que estamos acostumbrados; cuando viajamos por unos pocos días cualquier nueva experiencia culinaria es aceptable, pero en viajes largos como estos no puedes comer hormigas o grillos todos los días, eh?

Comenzamos con algunos ahorros y luego hemos ido ofreciendo algunas de nuestras experiencias en temáticas como la fotografía, el video, la asesoría en la comercialización de negocios turísticos y hasta hemos ayudado con trabajo manual a aquellos que desinteresadamente nos han acogido y brindado su espacio para que acampemos. A veces pensar en números más que en beneficios nos pudiera alejar de lo que es ser objetivo y de lo que realmente tiene valor. El dinero por sí solo no vale nada, si a través de un intercambio sin que medie el dinero conseguimos lo que necesitamos, pues bienvenido sea.

De todas formas claro que hay que pagar al contado muchas cosas, y en pleno siglo XXI a veces hay que depender de la tecnología. Para estos casos pagamos usando cuentas de TransferWise a través del uso de tarjetas magnéticas o transferencia electrónica, así como algunas compras online cuando vemos la posibilidad de recibir los paquetes a pesar de que normalmente nos estamos trasladando a lo largo de los países que estamos visitando. Hasta ahora es la empresa más conveniente que conocemos para hacer pagos internacionales por las tasas de cambio que manejan y por las bajas comisiones que retienen en las transferencias. Aquí un link de invitación a TransferWise con el que también recibimos comisión, y es otro ejemplo y otra manera de costear el viaje.

Por lo demás, no hay magia, ni herencia, ni patrocinio de grandes empresas (por el momento), ni capacidades ni aptitudes más allá de las que tienes tú. No obstante, no se puede tener todo en la vida y claro que al escoger estar así “en la ruta” uno deja de tener otras vivencias también importantes, enriquecedoras y placenteras. Nunca se trata de lo que es mejor o peor, sino de lo que a cada cual le funciona y siempre considerando que todo en la vida es temporal, hasta la misma vida lo es. Sí siempre, por muy alejados que estemos, hay familiares y amigos que nos han ayudado mucho para que este viaje sea posible; a todos muchas gracias. El simple hecho además de estar al tanto de lo que hacemos, sus consejos y preocupaciones son un valioso combustible para seguir avanzando.

¿Sabes que tú también puedes formar parte de este viaje?

Ya algunos se nos han unido, unos cuantos esperan que lleguemos para hacer parte de la ruta en conjunto y otros han sentido que apoyándonos desde lejos cumplen parte de sus sueños.

Para apoyar nuestro proyecto, ahora lo puedes hacer con Bitcoin; aquí nuestra direccion:

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